

Florida ha implementado silenciosamente uno de los cambios más severos a las leyes de tránsito en décadas.
Si usted conduce a 100 millas por hora o más, sin importar el límite de velocidad, ahora puede ser arrestado. Eso significa ser llevado a la cárcel o tener que pagar fianza. De igual forma, si conduce 50 millas por hora o más por encima del límite permitido, el resultado es el mismo: arresto, cargos criminales y un proceso judicial. Por primera vez desde 1976, Florida ha convertido el exceso extremo de velocidad en un delito criminal, no simplemente en una infracción de tráns




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